lunes 3 de agosto de 2009

Hijo de los prejuicios


Beñat Intxausti (1986, Amorebieta) ha estado en los últimos años señalado por muchos como el mayor talento vasco para la escalada tras Igor Antón. Sus dos campañas en el 'verdadero' profesionalismo no han traído la regularidad requerida para ello, pero este finísimo corredor ha dado pinceladas de overclass. Ahora mismo continúa siendo una de las mayores esperanzas de un ciclismo vasco y español que, día a día, sigue siendo el payaso del circo llamado Unión Ciclista Internacional, y que no va a tener fácil llegar a la élite en el futuro. Este hecho se acentúa en la figura de Intxausti, corredor que desde que abandonara la categoría junior, a la sombra del extraterrestre alavés Arkaitz Durán (renacido para la ocasión ayer en Urkiola al ser noveno), no ha hecho sino llenarse de prejuicios.

Muchos quizás alucinaron cuando vieron la progresión de Beñat al pasar a amateurs. De la mano del siempre malafama Xabier Artexte, consiguió hacerse en 2005 con el Lehendakari Txapelketa, además del distintivo para el mejor corredor de primer año en el País Vasco. Pocos son los corredores poco desarrollados que ganan este distintivo, por lo que la afición vasca ya empezaba a apuntarse su nombre. Un año después ya era uno de los 'fijos' de la selección española, corriendo el Mundial sub23 en Salzburgo, entre otras carreras internacionales. En 2007 fue quinto en el Tour del Porvenir y muy protagonista del mundial, aunque al final acabó en el gran grupo que se la jugó al esprint. Con esto acabó su periplo amateur-continental, para saltar al Saunier Duval de Matxín, dando la espantada a Euskaltel, no muy afín a Artetxe.

De todos es conocida la situación del ahora Fuji-Servetto. Nueva malafama. Los resultados poco a poco empiezan a llegar, aunque este año su escasa regularidad esté siendo marcada por un equipo donde lo médico poco está ayudando, a diferencia de otros. El año pasado empezó bien en San Luis, pero luego se diluyó. Este año parecía que en la Vuelta al País Vasco iba a ser uno de los animadores, pero se rompió la clavícula. A su vuelta, sexto en el nacional en El Soplao, y ayer quinto en Urkiola. Pudo ganar de haber medido algo más sus fuerzas. Ahora disputará la Vuelta, donde debe dar lo mejor de sí, tomar el relevo.

El futuro del ciclismo español es Intxausti. Un futuro que estará protagonizado por algunos como el vizcaíno. Hijo de los prejuicios.

jueves 23 de julio de 2009

Un equipo a la medida de... Phinney


Hoy se ha presentado el nuevo patrocinador principal para la nueva etapa de Lance Armstrong y Johan Bruyneel: RadioShack. El auténtico sucesor del US Postal volverá a contar con ropa Nike, bicicletas Trek, y el apoyo de la firma Berry Floor, además de un hueco en el maillot para Livestrong. Algunos dudan del futuro de este equipo cuando llegue la retirada definitiva de Lance... pero, la realidad es que Armstrong va a preparar el camino para el mayor talento estadounidense tras él: Taylor Phinney. El de Boulder (Colorado), 27 de junio de 1990, es una pieza clave en este proyecto, el gran tapado; todo un seguro para mantener el equipo tras la retirada de Lance. Bruyneel no es tonto, sabe lo que hace. Y creo que no piensa retirarse en al menos una década.

Otra figura fundamental en todo este lío es Axel Merckx. Phinney (ojito derecho de Lance desde el último año) ha estado viviendo varias temporadas este invierno en su casa. Se ha convertido en su segundo padre. Merckx es el director del Trek-Livestrong, actual equipo de Phinney, al que llegó tras dejar el equipo junior del Garmin. Un robo en toda regla en el que Armstrong se movió como pez en el agua. Pues bien, Axel suena como probable director de la nueva escuadra.

Muchos aún andarán preguntándose quién diablos es Taylor Phinney. Siendo franco, simplemente es el mayor extraterrestre sobre la bicicleta en la pista que se ha visto nunca. Sus resultados dejan al amigo Wiggins a su edad totalmente en ridículo. Siendo todavía junior ganó una Copa del Mundo. Este invierno ganó el mundial de persecución absoluto y fue segundo en el kilómetro... dos pruebas totalmente distintas. Una para fondistas y otra para velocistas. Con 18 años, de locos. De no dejar la pista batirá el récord de Boardman, al que nadie ha podido echar mano en una década. En carretera no se queda corto, fue campeón del mundo junior CRI, al que hay que sumar su inesperado triunfo al esprint esta temporada en la París-Roubaix sub23. Por si fuera poco, hasta hace dos años hizo ciclocross, por lo que su técnica sobre la bici es buenísima.

Es un corredor que de contar con la pócima Bruyneel será una figura de primer nivel en dos-tres años. No me cabe la menor duda. Ahora mismo está algo por encima de los 80 kilos, pero si baja a 70 con sus 1.93 de estatura empezará a acumular victorias en las montañas. Y será totalemente lógico. Porque cada terreno o disciplina que toca la acaba dominando al poco tiempo, como extraterrestre que es. Lo dicho, ríanse de Bradley Wiggins. En cuanto a potencia y estos datos que tanto gustan a Lance, debe ser uno de los mejores de la historia a su edad. Es más, yo apostaría a que es el mejor con diferencia. Y en RadioShack va a crecer en la sombra de Lance, un equipo que se hará a su medida.

domingo 19 de julio de 2009

Un madrugón de ciclismo


Esta mañana me he acercado a ver la salida en San Sebastián de los Reyes de la Vuelta a Madrid. El horario no ha sido nada apetecible, ya que a las 8.45 se ha abierto el control de firmas. Imagino que el porqué hay que encontrarlo en la 'montañosa' etapa de hoy en el Tour de Francia, por lo que espero que la meta esté mucho más poblada de lo que ha estado la salida. Sin exagerar, podríamos decir que aparte de la gente del mundillo propiamente dicho (ciclistas, directores, masajistas, mecánicos, etcétera) estábamos cuatro personas contadas. Esto tiene muchas cosas buenas -nada de vallas de acceso exclusivo para prensa y demás-, pero también permite ver que hay ciclistas que poca simpatía trasladan al aficionado, por escaso que sea. Sin embargo, los 2 euros gastados y el madrugón en domingo han merecido la pena.

Iba a ir con mi amigo Dani, pero al final no ha podido venir, así que por primera vez he estado solo viendo a los ciclistas (en ciclocross siempre he estado solo). Tampoco es algo que me importe demasiado. Es bastante gratificante ver que año a año cada vez conozco a más ciclistas simplemente viendo su cara. Incluso he reconocido a algunos sub23 del Andorra-Grand Valira, de visita tras correr ayer en Galicia. También es muy agradable registrar el rostro de los corredores más desconocidos, como el jovencísimo Lluis Guillermo Mas (Burgos Monumental), y palpar su sorpresa cuando les llamas por su nombre. Me he quedado con las ganas de volver a desearle suerte al simpático Joaquín Sobrino, aunque sí lo he hecho con Sergio Pardilla, que gustosamente me ha dado las gracias. Luego me he encontrado con el alavés Eritz Ruiz de Erentxun, al que conocía sólo de la vida 'on-line'. Le he saludado y hemos estado hablando durante unos instantes. Está fino, fino. Me ha dicho que vaya día duro que le esperaba.

Otros simplemente con mirar a la cámara cuando les haces una foto ya muestran simpatía. Pero los hay que ni llamándolos por su nombre para desearles suerte te hacen caso. Algunos llegan al punto de rozarte como si fueras un seto. Pero, afortunadamente, son los menos. Quizás estaría bien que establecieran más contacto con el aficionado en vez de hablar tanto entre ellos. Si bien, esto será mucho pedir. En definitiva una agradable mañana de ciclismo. Varias fotos bastante bonitas, y vivir el ambiente ciclista. Aunque haya tenido que madrugar mucho.

Ahora a ver que nos depara hoy el Tour de Francia. Con poquito nos conformaremos todos, creo yo...

sábado 18 de julio de 2009

Menos Contador, más Txurruka


La verdad es que el que se esté tragando todo el Tour de Francia debe ser muy aficionado al ciclismo y, consecuentemente, al aburrimiento. Es una auténtica pena que la expectación creada en torno a la pareja Armstrong-Contador esté siendo maltratada por el peor recorrido del Tour en bastantes años. Y por la peor banda de outsiders de los últimos 20 años. No ya la dupla del Astana, que es cierto que cuentan con ventaja y no tienen tanta necesidad de moverse. Pero hay otros que han venido a por su top10 y madrecita que no salte el antidoping. Algo que choca contra lo que un espectador quiere y desea ver. El año pasado se vio una carrera más ofensiva, pero también con más casos de dopaje, ¿esto es lo que se quiere? Algunos ya empiezan a pedir que se abra un poco la mano...

En esta línea, quiero resaltar la figura de Amets Txurruka. Aún recuerdo en 2006, cuando pasó a profesionales y yo apenas conocía el mundo aficionado, que me sorprendió verle conseguir tan buenos resultados en Barloworld. Venía de un equipo súper-modesto, el Debabarrena guipuzcoano, que se encarga de acoger a los ciclistas de juniors que suben a sub23 sin mucho nombre ni resultados. Quizás al ascender a un equipo ProTour, con más limitaciones 'médicas', sus resultados como tales bajaron. Pero, a cambio, hemos descubierto el ciclista distinto a los demás. El que es capaz de atacar para ser segundo. Dicen que el segundo es el primero de los perdedores, pero, yo me pregunto: ¿y quién es el décimo?, ¿y el vigésimo?. Dentro de los 'perdedores' hay categorías, y la enorme cabalgada de Txurruka no puede ser nada más que elogiable. El ciclismo siempre ha tenido corredores limitados físicamente, a los que su arrojo, valentía y desparpajo les han llevado a lo mas alto. Pero para ello hay que arriesgar, que es lo que hace Txurruka. Otros prefieren el arrope del pelotón.

Espero que un día de estos consiga una victoria que será merecidísima para él. En tiempos de maduración del talento vasco (Intxausti, Castroviejo, Sicard, Mínguez), es necesario que los ciclistas de Euskaltel adquieran este comportamiento. Por eso yo pido un poco menos de elogios para Contador, y bastantes más para Txurruka.

Mañana estaré en la última etapa de la Vuelta a Madrid. A ver qué tal Guerra, Valverde, Tondo y compañía. Espero encontrarme con mi amigo Dani, que por cierto, está hecho todo un jefazo de prensa.

jueves 16 de julio de 2009

Esto aburre a las ovejas


En primer lugar, bienvenidos al blog. En este espacio se darán meras opiniones sobre los temas de actualidad del deporte de las dos ruedas, yendo más allá de simples exposiciones. Para comenzar, como no podía ser de otra forma, he elegido hablar de las últimas etapas del Tour de Francia.

Hablaba hoy con un amigo del verano en general, cuando sin darme cuenta ha salido el tema del Tour. Él, poco más que un seguidor ocasional, me comentaba que estaba siendo una ''mierda'' de recorrido. Obviamente, no sabía que el penúltimo día se acababa en el Ventoux, por lo que me decía que salvo Arcalis lo demás había sido aburrido. Llegaba a considerar este Tour aburrido en general. Este tipo de opiniones, de la gente que de verdad justifican un patrocinio, unas audiencias, cobran una importancia decisiva para valorar los recorridos. De poco vale que los entendidos creamos que no está tan mal, o si este día se podía haber metido esto o lo otro. Lo cierto es que un Angliru, un Alpe d'Huez, un Mortirolo, vende mucho más que cualquier otra cosa. Es por ello que el recorrido de este año no puede considerarse sino como un basura. Etapas llanas sin ninguna trampa, y etapas de montaña totalmente descafeinadas y desaprovechadas. Para un seguidor medio que el Tourmalet esté a 70 de meta y no pase nada es una decepción muy grande. Prudhomme debe dejarse de tanta cara bonita o sonrisita allá por donde va. El Tour está desaprovechando un debate Contador-Armstrong que de haber puertos legendarios de por medio sería eso, legendario.

Pero encima, lo mejor de todo, es que los corredores han desaprovechado ya medio Tour. Estamos superando el ecuador de la carrera y el líder es Nocentini. Wiggins está a menos de medio minuto, pero se prefiere seguir dejando escapar las pocas oportunidades que hay. De cara a la etapa de mañana, Sastre comentaba esta tarde: "Me conformo con quedarme como estoy ahora". No sé si seré el único que ve estas declaraciones vergonzantes, o como una falta de comptitividad alarmante. Un corredor como Sastre no puede decir esto. Con este tipo de actitudes el ciclismo del seguidor esporádico no tiene ningún aliciente. Porque hasta las ovejas ya se aburren.